Ana es una técnica de calidad en la industria alimentaria,… digamos, como tú.
Trabaja en esa industria desde hace un año y cuando llegó ya había un sistema viejo y parcheado pero que , como decían todos, «siempre había funcionado así».
En seguida se dió cuenta de que hacía falta cambiarlo pero no se veía con suficiente experiencia ni conocimientos para poder hacerlo sola.
«¿¿¿¿¿Una consultoría????…ni hablar!…eso es un dinero mal gastado, ¿para qué te he contratado a tí?» Dijo su jefe cuando le propuso cambiar el sistema con ayuda de una consultora.
«Ufff…», pensó ella.
Estuvo mirando enyoutube videos de cómo comenzar a cambiar sus sistema, cómo interpetar la nueva normativa que había cambiado hace poco y que tenía que aplicar, cuáles eran los cambios en los estándares en los que estaban certificados y si, algo aprendió.
Aprendió que era demasiado para ella sola, que neceitaba la ayuda de alguien que hubiera pasado por lo mismo, que lo hubiera superado.
Habló con algunos amigos que pasaban por lo mismo, pero ya le daba apuro llamarlos tanto.
«Me vas a tener que cobrar» les decía.
Un día vió una publicación en Linkedin. Otro taller de novedes de la nueva versión del estándar de turno.
Pero había algo distinto, hablaban de que había que pertenecer a una comunidad para asistir.
Una comunidad de profesionales de la seguridad alimentaria.
Un sitio para comentar con personas del sector sobre esas novedades, una barra libre de consultoría!!!
«Me viene al pelo, me apunto a esto»
Ahora tiene el mismo trabajo, sigue estando igual de liada, que esto no es magia, pero tiene AYUDA.
Qué importante es tener a alguien a quien acudir cuando uno lo necesita, ¿verdad?